INFORME DE POLÍTICA MONETARIA – ENERO 2017

Documento Completo IPM
Nota de Prensa de la Presentación del IPM

Como es una práctica desde el año 2006, el Banco Central de Bolivia (BCB) presenta el Informe de Política Monetaria (IPM) - Enero 2017 en el marco de la transparencia y rendición de cuentas sobre los objetivos que asume, las políticas implementadas y el desempeño alcanzado, todo ello en una estrecha coordinación con el Órgano Ejecutivo como lo determina la Constitución Política del Estado.

En este informe, se realiza una revisión del contexto internacional y se describe las políticas implementadas por la Autoridad Monetaria en procura de cumplir el mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo interno de la moneda nacional para contribuir al desarrollo económico y social. Posteriormente, se evalúa los resultados alcanzados con relación a la inflación y crecimiento económico. Finalmente, se presenta las perspectivas de estas variables considerando las proyecciones realizadas por el BCB y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP) que forman parte de la Decisión de Ejecución del Programa Fiscal- Financiero 2017 suscrita por ambas Instituciones.

La presente edición destaca un entorno más adverso que el previsto a inicios de la pasada gestión. En efecto, en 2016 la actividad económica mundial se desaceleró y Sudamérica registró una contracción de su producto por segundo año consecutivo. Los precios internacionales de commodities, en particular el precio del petróleo WTI, durante el primer trimestre de 2016 llegaron a niveles mínimos no observados desde la crisis financiera internacional, para luego repuntar modestamente los meses siguientes. A su vez, la presencia del fenómeno de El Niño en la mayor parte del territorio nacional y la menor demanda de gas natural por parte de Brasil, debido a sus condiciones económicas adversas y sus menores requerimientos de energía termoeléctrica, en los últimos meses del año, también se constituyeron en choques exógenos perjudiciales para el desempeño económico del país.

Ante este contexto, el dilema entre absorber los choques exógenos o contrarrestarlos se resolvió con la decisión de generar mayores impulsos internos que permitieran sostener el crecimiento económico, con la cautela de mantener la estabilidad de precios.

En conformidad con esta decisión, en 2016 el BCB continuó la orientación expansiva de la política monetaria iniciada a mediados de 2014, generando una elevada disponibilidad de recursos prestables que influyeron positivamente en la colocación de créditos por parte de los intermediarios financieros, apoyando lo establecido en la Ley de Servicios Financieros. El flujo neto de cartera desembolsada en la gestión fue similar al de 2015 que representa el registro histórico más alto; destaca que los principales destinos del crédito fueron el sector productivo y vivienda de interés social, en el marco de la mencionada Ley. Por su parte, la estabilidad del tipo de cambio fue determinante para anclar las expectativas de los agentes y evitar el surgimiento de presiones inflacionarias externas, apoyando a la orientación expansiva de la política monetaria; adicionalmente coadyuvó a profundizar el proceso de Bolivianización y la estabilidad del Sistema Financiero. Cabe resaltar que no se generaron desalineamientos del tipo de cambio real. Al mismo tiempo, el Órgano Ejecutivo implementó diferentes medidas que contribuyeron no solo a dinamizar la actividad, sino también a garantizar la estabilidad de precios y la seguridad y soberanía alimentarias.

Estas políticas permitieron contrarrestar los choques exógenos adversos con resultados exitosos. En efecto, en 2016 Bolivia registraría el mayor crecimiento de América del Sur por tercer año consecutivo y por cuarta vez desde 2009; debe notarse que los sectores que impulsaron dicha dinámica fueron aquellos con mayor vinculación a los impulsos monetarios y fiscales. A su vez, la inflación interanual en 2016 se constituyó en la tercera más baja de la última década y en una de las menores de la región (en 2015 fue la más baja).

Para finales de 2017 se espera que la economía alcance un crecimiento alrededor de 4,7%, superando los registros del año anterior; mientras que la inflación se mantendría en niveles acotados, con una tasa en torno a 5,0%. En este marco, realizando un balance cuidadoso entre preservar la estabilidad de precios y apuntalar el dinamismo económico, el BCB mantendrá la orientación expansiva de la política monetaria. La política cambiaria continuará reforzando el proceso de estabilización de la inflación, promoviendo la consolidación de la Bolivianización para preservar la estabilidad del Sistema Financiero nacional y la mitigación de los efectos de choques externos.

Además del elevado crecimiento y la baja inflación, se estima que los déficit fiscal y de Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos continuarán disminuyendo en 2017. Asimismo, es importante destacar los recursos internos y externos con los que cuenta nuestra economía, constituyéndose en importantes colchones financieros para continuar la orientación contracíclica de las políticas, sosteniendo el dinamismo de la actividad y las políticas de protección social, aún en un contexto más adverso que el previsto.

Nuevamente, el BCB ratifica su compromiso de contribuir a preservar la estabilidad de precios apoyando al desarrollo económico y social en cumplimiento de su mandato constitucional para beneficio de las familias bolivianas.

Banco Central de Bolivia