Informe de Política Monetaria

INFORME DE POLÍTICA MONETARIA – JULIO 2019
Documento Completo IPM
Resumen Ejecutivo IPM:
Nota de Prensa de la Presentación del IPM:

El Banco Central de Bolivia (BCB) tiene el agrado de presentar su Informe de Política Monetaria (IPM) correspondiente a Julio de 2019. Desde 2006, de forma ininterrumpida y con frecuencia semestral, el IPM es publicado con el propósito de informar a la población sobre las políticas económicas implementadas por el BCB en coordinación con el Órgano Ejecutivo y las perspectivas de las variables macroeconómicas más relevantes. Por tanto, el IPM es uno de los principales medios a través del cual el ente emisor rinde cuentas a la sociedad sobre el cumplimiento de su mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo interno de la moneda nacional para contribuir al desarrollo económico y social.

El IPM logró constituirse en un referente importante para economistas, académicos y para la población en general interesada en conocer los desarrollos económicos recientes de la economía boliviana y regional, las políticas implementadas, así como de las perspectivas en el corto y mediano plazo. El IPM de julio de 2019 mantiene dichas características, efectuándose un análisis pormenorizado del contexto externo e interno, de las políticas implementadas y de los resultados económicos alcanzados en el primer semestre de 2019, abordándose posteriormente las perspectivas de crecimiento e inflación para el cierre de la gestión.

Como señala el Informe, se han incrementado los riesgos en el contexto externo, observándose en el transcurso del año un debilitamiento de la actividad económica global, panorama que se agudizó con la desaceleración del comercio y de la actividad manufacturera mundial, y la mayor variabilidad en los mercados cambiarios. A escala global, los niveles de incertidumbre y volatilidad financiera se vieron exacerbados, al influjo de las tensiones comerciales entre dos de las principales potencias (China y EE.UU.), así como por factores geopolíticos, entre otros aspectos. De este modo, se generó un escenario de desconfianza y poco propicio para los inversionistas.

América del Sur no pudo aislarse de dichos sucesos, viéndose comprometido su ritmo de expansión, con un crecimiento menor al esperado. Dado el contexto señalado y ante presiones inflacionarias relativamente moderadas, varios bancos centrales optaron por mantener invariables sus tasas de política monetaria; y en algunos casos se observaron ajustes a la baja.

En este escenario, el BCB mantuvo una orientación expansiva de tipo contracíclica, generando impulsos monetarios que contribuyeron a mantener la liquidez en niveles adecuados y, de ese modo, se logró sostener el dinamismo del crédito que, junto a la expansión fiscal, apuntalaron el crecimiento económico, sin descuidar la preservación de la estabilidad de precios.

La política cambiaria también ejerció un rol significativo, con la estabilidad del tipo de cambio nominal que posibilitó el anclaje de las expectativas cambiarias de los agentes, contribuyendo también a preservar los avances del proceso de Bolivianización financiera; fue también un determinante para mantener baja la inflación y la estabilidad del sistema financiero; todo ello, sin generar desalineamientos del tipo de cambio real respecto al nivel determinado por sus fundamentos.

En conjunto, las acciones de política monetaria y cambiaria otorgaron mayor certidumbre a los agentes sobre el comportamiento reciente y el devenir de la economía nacional, aspecto que contrarrestó, en gran medida, los efectos de un entorno de mayor incertidumbre que caracterizó a la economía mundial.

Los resultados del primer semestre de 2019, dan muestra de la acertada implementación de las políticas económicas. Dicha senda de estabilidad y crecimiento se mantendrían durante la segunda mitad de la gestión, estimándose que al cierre del año la inflación alcance una tasa en torno a 3,5%, mientras el crecimiento de la actividad se situaría alrededor del 4,5%.

Dichos resultados podrán alcanzarse con una adecuada coordinación de las políticas económicas. En lo que concierne al rol del BCB, la política monetaria mantendrá su orientación expansiva, en tanto que la estabilidad cambiaria continuará contribuyendo al proceso de bolivianización y a la estabilidad del sistema financiero.

Así como en otras oportunidades, el BCB ratifica su compromiso institucional de actuar oportunamente, empleando las políticas a su disposición, en procura de dar cumplimiento a su mandato constitucional y contribuir al vivir bien de la población boliviana.

 

Pablo Ramos Sánchez
Presidente a.i.
Banco Central de Bolivia