Informe de Política Monetaria

INFORME DE POLÍTICA MONETARIA – ENERO 2020
Documento Completo IPM
Resumen Ejecutivo IPM:
Presentación del IPM:
Nota de Prensa de la Presentación del IPM:

El Banco Central de Bolivia (BCB) presenta su Informe de Política Monetaria (IPM) de Enero 2020. Esta edición describe el comportamiento de la economía en un contexto político cuyos efectos negativos se concentraron en el sistema financiero y en el mercado cambiario.

El 12 de noviembre de 2019, Jeanine Áñez Chávez asumió como Presidente Constitucional de Bolivia. Su mandato es pacificar el país y convocar a nuevas elecciones recuperando la certidumbre y estabilidad social, económica y financiera. Para contribuir a la realización de este objetivo, el 18 de diciembre de 2019, designó a un nuevo Presidente y Directorio del BCB.

El BCB ejerce sus funciones en materia monetaria, cambiaria y de intermediación financiera en sujeción a la Constitución Política del Estado y a la Ley 1670, cumpliendo su objetivo de preservar la estabilidad de los precios y el poder adquisitivo de la Moneda Nacional. Para tal efecto, se inició el proceso de recuperación de la institucionalidad del Banco Central, como Autoridad Monetaria y Cambiaria. Mediante una gestión eficiente, eficaz, proba y transparente se contribuirá a la preservación de la estabilidad económica del país. 

El Informe de Política Monetaria (IPM) examina el contexto internacional, caracterizado por una elevada incertidumbre, que afectó principalmente el desempeño del comercio, inversión y producción industrial. En este escenario se produjo una desaceleración económica global, tanto en las economías avanzadas como en economías emergentes y en desarrollo. En todos los países de América de Sur se estima que en 2019 se habrían registrado tasas de crecimiento menores a las anticipadas.

La desaceleración de la demanda mundial y la disputa comercial entre EEUU y China fueron los principales factores que afectaron los precios de la mayoría de los productos primarios. En Bolivia, el Índice de Precios de Productos Básicos de Exportación, registró un ligero incremento debido a la mejora en los precios del gas que contrarrestó la caída en las cotizaciones de minerales y productos agrícolas. La economía boliviana fue afectada especialmente por el impacto que el contexto descrito tuvo en las economías de Argentina y Brasil, principales socios comerciales del país.

La incertidumbre política y social en el período pre y post electoral interfirió el normal funcionamiento de los mercados financiero, cambiario, de bienes y servicios en detrimento de la actividad del sector real.

El BCB en el ámbito de su competencia, asumió las medidas adecuadas para restaurar prontamente los equilibrios macroeconómicos. El actual Gobierno Constitucional recuperó la confianza, y la Autoridad Monetaria contribuyó a este propósito al preservar la estabilidad de precios, resguardar la estabilidad financiera, mantener niveles adecuados de liquidez y velar por el fortalecimiento de las Reservas Internacionales.

Los resultados obtenidos son auspiciosos y reflejan el retorno a un escenario de estabilidad. La liquidez del Sistema Financiero, contraída desde inicios de 2019 y cuya disminución se aceleró en octubre, se recuperó significativamente hasta fin de año. Los depósitos, que habían registrado caídas abruptas durante el conflicto político se recuperaron rápidamente en el mes de diciembre. La venta de divisas se estabilizó y las RIN dejaron de caer al cierre de la gestión.

La estabilidad de precios afectada por la convulsión social se recuperó en el mes de diciembre. En 2019, la inflación registró una tasa de 1,5%, la más baja en los últimos diez años y la segunda menor de la región; resultado que contribuyó a una depreciación del tipo de cambio real, a pesar de las devaluaciones nominales de nuestros socios comerciales.

A septiembre de 2019, impulsado por la inversión pública, el Producto Interno Bruto creció a una tasa de 2,9%, la segunda tasa más alta de la región.

Para el año 2020 el Banco Central de Bolivia proyecta un crecimiento del PIB de 3,5% y una inflación de 3,4%, no obstante, las proyecciones podrían ser revisadas evaluando el posible impacto de la propagación de la pandemia de la enfermedad COVID-19 (Coronavirus). El Instituto Emisor ejercerá sus facultades implementando oportunamente la política monetaria más adecuada para preservar la confianza y la estabilidad macroeconómica