El decreto de creación del Banco Central de Bolivia dispuso la impresión de billetes con tamaños crecientes de acuerdo al corte: de uno, cinco, 10, 20, 50, 100, 500 y 1.000 Bolivianos. La American Banknote Company de Nueva York fue la escogida para la impresión de los primeros billetes. Se elaboraron dos diseños diferentes, los mismos que, con pequeñas variantes y colores distintos, fueron utilizados para la impresión de los billetes.