El 20 de diciembre de 1945, durante la presidencia de Gualberto Villarroel, se dictó una ley para reformar el sistema bancario del país. En el artículo 60 de dicha ley, se dispone la emisión de papel moneda en cortes de cinco, 10, 20, 50, 100, 500, 1.000, 5.000 y 10.000 Bolivianos, haciendo evidente la fuerte inflación en la que estaba sumergido el país. Los billetes muestran su equivalencia en Bolívares, además de Bolivianos, que era de diez Bolivianos por un Bolívar.